
HISTORIA
A fines del Siglo XIX, Carlos Francisco Guerrero Cueto (1847-1923), hermano de la famosa Felicitas, mandó a construir esta casa de estilo francés en el casco antiguo de la ciudad de Buenos Aires.
La misma funcionaba como sede central de todas las actividades relacionadas con los campos de la familia y la herencia de Felicitas Guerrero (viuda de Martín de Álzaga y asesinada por Enrique Ocampo en 1872 a causa de los celos por su compromiso con Samuel Sáenz Valiente).
Fue Carlos quién introdujo en el país los primeros ejemplares de las razas bovinas Aberdeen-Angus y Charoláis.
Además era el dueño de la estancia "Dos Montes", donde años más tarde Héctor Manuel Guerrero (su hijo), le da origen mediante la forestación de médanos vivos a la localidad de Cariló, costa de Buenos Aires, Argentina.
La casa se fue heredando de generación en generación, conservando siempre su estructura y estilo original. Sus actuales dueños recibieron ofertas para venderla a personas interesadas en el valor inmobiliario del terreno, que demolerían la construcción. Éstas fueron rechazadas y la casa fue restaurada para que permanezca como parte del acervo cultural de la ciudad.
Respetando su antigüedad y espíritu en chimeneas, muebles de época y paredes revestidas de boiserie original, se logró generar una sutil fusión entre lo antiguo y lo moderno.
Después de más de 100 años de funcionar como oficina privada de la familia, la casa abre sus puertas con el fin de realizar todo tipo de eventos sociales y corporativos.
•
​